Las relaciones de cada salón, contadas por sus estudiantes.

RADARS es una plataforma para colegios. Cada estudiante cuenta, en una encuesta, cómo le va con su curso; el colegio ve el mapa de cada salón y sabe dónde poner la mirada, para acompañar a tiempo.

Un salón visto desde arriba, con sus pupitres y estudiantes. A medida que avanza la historia aparecen las relaciones entre ellos y una estudiante junto a la ventana a la que nadie nombra. el descanso la ruta el chat del curso Sara 7B-24para acompañarNombra a 3 como amigosNinguno la nombra a ella
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Séptimo B, un martes cualquiera.

Desde el tablero todo se ve en orden: veinticuatro estudiantes, cada uno en su puesto.

Pero lo que más importa casi nunca pasa en el puesto.

Pasa en el descanso, en la ruta, en el chat del curso. En quién espera a quién a la salida, y en quién se queda sin grupo cuando el profesor dice «armen parejas».

RADARS se lo pregunta a ellos.

Cada estudiante, desde un celular y en clase, toca a las personas de su curso con las que le pasa algo y cuenta cómo le va con cada una. No hay respuestas correctas, y nadie ve lo que respondió otro.

Con las respuestas de todos aparece lo que no se veía.

Amistades que van en los dos sentidos, grupos que cruzan el pasillo, una relación difícil entre dos puestos de adelante.

Y aparece Sara.

Se sienta junto a la ventana. Nombra a tres compañeros como amigos; ninguno de los tres la nombra a ella.

La psicóloga del colegio lo ve esa misma semana.

No es un diagnóstico ni una etiqueta. Es una razón para buscar a Sara y conversar con ella, antes de que tenga que pedir ayuda.

Meses después, el curso vuelve a responder.

Sara ya tiene una amiga que también la nombra a ella. Después, otra. Y el colegio ve que lo que hizo está sirviendo.

Eso es RADARS: las relaciones de cada salón, contadas por sus estudiantes, para que nadie se quede por fuera sin que alguien lo note.

Lo que ve el colegio

El mapa de cada salón, a quién acompañar y por qué. Primero se ven las amistades que van en los dos sentidos; los vínculos difíciles aparecen solo cuando alguien los busca.

radars.es/plataforma · un salón de ejemplo
Vista de un salón en la plataforma: el mapa de relaciones a la izquierda; a la derecha, las señales del salón y cómo se agrupan los estudiantes
Rectoríarector y coordinadores

Ve el colegio completo, salón por salón, y cuáles piden atención. Sin fichas de estudiantes.

Psicologíala psicóloga u orientadora del colegio

Ve todo, incluida la ficha de cada estudiante, para acompañar con contexto.

Profesorel director de curso

Ve su salón: el mapa y los grupos, para armar equipos y saber con quién hablar.

Lo que RADARS no hace

Esta herramienta habla de niños. Por eso hay cosas que decidimos que no haga nunca.

No guarda nombres.

Cada estudiante responde con un código. La lista que une códigos y nombres se queda en el colegio.

No pone etiquetas.

Cuenta lo que pasa —cuántos lo nombran, si sus amistades van y vuelven— y deja la lectura a las personas.

No busca culpables.

No pregunta quién acosa ni lo deduce. Muestra a quién conviene acompañar.

No ordena a nadie de más a menos querido.

Ni muestra quién nombró mal a quién.

No le devuelve un resultado al estudiante.

Responde y termina. Nada de «tienes cuatro amigos»: lo que cuenta sirve para cuidarlo, no para compararse.

No reemplaza a las personas.

Señala dónde mirar. Qué hacer lo deciden la psicóloga, los profesores y la ruta de convivencia del colegio.

Muchos de quienes lo viven no lo cuentan. Sus compañeros sí lo ven.

En un estudio con 3.827 estudiantes de 19 colegios, se le preguntó a cada uno si sufría acoso y quiénes de su curso creía que lo sufrían. La diferencia es enorme.

En Colombia, la Ley 1620 le pide a cada colegio una ruta de atención para la convivencia escolar. RADARS no la reemplaza: le da información para actuar antes.

12,8 %fue señalado por sus compañeros
2,9 %lo dijo de sí mismo

Algunas señales resultarán no ser nada. Ninguna conversación a tiempo sobra.

Brañas-Garza, Cabrales, Kovářík y Vasco (2025), Friends, enemies, and the risk of bullying in schools, documento de trabajo, SSRN 4912811. Estudiantes de 11 a 17 años en España.

Pruébalo como lo vive cada uno

Es una demostración, con estudiantes y salones de ejemplo. Si respondes la encuesta en este mismo dispositivo, después apareces en la plataforma como «TÚ».